En un post anterior comentaba que la medida de la capacidad de cambio de NaBai, la va a proporcionar el alcance de sus avances en el modelo organizativo, en su perfil de pensamiento político, y en su cultura de comunicación. Tres ejes que están intimamente unidos entre sí y que se condicionan los unos a los otros.
En esta reflexión por plazos que inicié el otro día, me meto hoy con el modelo organizativo. Son sólo criterios a debate.
Proporcionar a NaBai el mejor modelo organizativo ¿para qué?. El objetivo estratégico de NaBai es “abrir un profundo Cambio político, económico, social y cultural en Navarra”. “El cambio es, precisamente, crear una nueva cultura política”.
Ganar el cambio no es (sólo) ganar las elecciones. El Cambio no va a ser un suceso, sino un proceso. Y para ello se necesita una organización que influya en el día a día, que provoque permanentemente microcambios in situ en todos los poros del cuerpo social de Navarra, y que tenga para ello una relación intensa y fluida con los ciudadanos, sin buscar sólo réditos electorales. Por eso apuntaría como la primera característica del nuevo modelo, tener una orientación no sólo electoral. La coalición electoral de la primera etapa debe evolucionar hacia algo más consistente y también más versátil.
En segundo lugar, huir de los obsoletos modelos tradicionales. La organización al uso de los partidos está definitivamente amenazada por la emergencia de un nuevo entorno tecnosocial que ha venido (por cierto, ya hace un tiempo de ello) para quedarse…y sustituir al anterior. Los partidos que hoy componen NaBai (y los demás también) tienen una estructura y cultura organizativa nacida en y para la sociedad industrial. La han ido estirando y actualizando hasta hoy, pero su ADN, sigue siendo el mismo. Y ya ni da más de sí, ni aguanta más liftings. No estamos en la sociedad industrial, y lo que tenemos hoy no es “como la s. industrial pero con ordenadores”. Hay más diferencia entre esta sociedad informacional y la industrial, que entre la industrial y la preindustrial. La Red palpita mientras las estructuras partidarias languidecen, escribía el domingo Antoni Gutiérrez , hay quien lo intuye y hay quien no quiere verlo aunque lo sabe.
Los partidos, todos, tienen ese debate interno pendiente, y ellos deben decidir cuando y cómo lo abordan (el PSOE ya ha empezado). Pero, insisto, NaBai no tiene por qué heredar ese genoma organizativo ni su mentalidad. NaBai tiene una oportunidad para ser hija de nuestro tiempo y crear herramientas y cultura organizativa de nuestro tiempo. En este sentido, el paradigma ya no es la representación por delegación (política 1.0), sino la participación directa (política 2.0), un auténtico cambio radical de las organizaciones políticas tanto con los ciudadanos como en la propia estructura interna y práctica política. Es decir estructura y mentalidad del siglo XXI (redes distribuidas). Es una oportunidad no sólo para que NaBai de un salto cualitativo, también para que los partidos que lo conforman (y no hablo sólo de los dirigentes) acometan con decisión esa transición cultural. En todos los ámbitos de la sociedad, las diferentes organizaciones, sean institucionales, medios de comunicación, educativas, empresariales, sociales,…se han puesto las pilas y están en pleno proceso de adaptación y cambio. No voy a decir que las organizaciones políticas tengan que ser la primerísima vanguardia, pero lo que es seguro es que no pueden estar en la retaguardia, y la sociedad tirando de ellos. No al menos quien aspira a liderar el cambio.
En tercer lugar , abrir NaBai de par en par y con decisión. NaBai debe ser una organización abierta y transparente. A la gente hay que decirle: ven y colabora con nosotros, porque tú eres decisivo para ganar el Cambio. Y eso significa participar y decidir, y no otra cosa. Las consecuencias de esta propuesta son claras:
Los actuales partidos cambiarían su actual relación de control total de la organización, en un acto de “cesión de soberanía” y mantendrían una cuota de representación entre el 40 y el 50 %. La eventual adhesión e incorporación de otros partidos no modificaría esta cuota.
NaBai contaría con un cuerpo social de afiliados, militantes, activistas, simpatizantes o como se les quiera llamar. No serían “independientes”, sino genuinamente de NaBai. La gente que quiera adherirse lo haría en su condición de nabaizale, independientemente de su adscripción o no a otras organizaciones. Este cuerpo social tendría una cuota entre el 50 y el 60 % de la representación.
Este modelo supondría que el paradigma de la relación de los partidos con NaBai no sería el de ejercer el control desde su cuota de poder, sino el de ganarse la influencia y relevancia interna. Supone un cambio de mentalidad que lo define perfectamente Juan Freire en una serie de inteligentes reflexiones sobre el nuevo papel del político:
“Pero este cambio requiere que se acepte la transición del político tradicional (1.0) “hipercontrolador” de “todo lo que se mueve” dentro y fuera de su organización, al político 2.0 que es un nodo importante en una red social altamente diversificada y muy dinámica. El político 1.0 juega a la suma cero y actúa como un filtro que frena la iniciativa ciudadana. Es un filtro cualitativo (decide que proyectos interesan, sin que casi nunca esté capacitado o tenga las ayudas adecuadas, dado que vive en un mundo cerrado y configurado por procesos de selección negativa) y cuantitativo (sólo permite el desarrollo de un número de proyectos que pueda controlar). El político 2.0 pierde control pero gana influencia y relevancia; es el catalizados o facilitador de proyectos que ya no dependen tanto de él.”
Para dinamizar la participación de la gente convendría no apostar por un modelo de organización territorial, o al menos no exclusivamente, y abrir claramente nuevas formas de participación, debate, elección y decisión. Es el activismo cotidiano lo que proporcionará fortaleza y coherencia.
Y, finalmente, esto sí daría juego para ejercitar la famosa pluralidad y transversalidad. Pero la pluralidad no entendida como gestión del dipolo actuación común – atrincheramiento de cada uno, sino como la disposición a co-evolucionar, a modificar los planteamientos de inicio y cambiar. En NaBai no hay 4 sensibilidades más “la de los independientes”. Hay tantas sensibilidades como personas se sienten del proyecto. Si decimos que el cambio no es un suceso sino un proceso, se supone entonces que el proyecto NaBai es un camino a recorrer conjuntamente con un claro sentido de co-evolución, de apuesta por estar dispuesto a escuchar y cambiar. No estar para convencer sino para aprender. Una organización abierta para una sociedad abierta. Una organización que supere las inercias del pasado, que ejerza la innovación y la creatividad. Una organización que emocione tanto al que participa de su construcción como al ciudadano al que se dirige. Una organización para crear una nueva cultura política.
Si hay alguien que haya llegado leyendo hasta aquí, se merece que le invite a un trago.
Ya sé que los posts deben ser más cortos, pero los de estas reflexiones sobre el debate de NaBai no sé como reducirlos. Me cuesta más tiempo sintetizar que escribir. Lo dicho, un café o cerveza para seguir hablando cuando queráis.



Fantástico post!!!
Y muchas gracias por referenciarme!
Es posible que vaya al País Vasco a presentar mi libro “Políticas”…., espero que sea una buena ocasión para saludarnos!
http://www.gutierrez-rubi.es/?page_id=538
Un abrazo
Una reflexión tan bien trabada como oportuna. No puedo estar más de acuerdo. No se trata de remozar estructuras ya existentes, no es simplemente un aggiornamento lo que se requiere, sino un cambio estructural que afecte también a las mentalidades. Empezando por el lenguaje. Por poner un ejemplo, ya no tiene sentido hablar de “independientes”, porque éstos se definen así respecto de los partidos y no lo son en relación con Nafarroa Bai.
El problema es cohonestar estas ideas con una estructura ya existente, es decir, traducirlas a principios organizativos, dado que difícilmente va a ser factible el borrón y cuenta nueva…
En fin, es una cuestión que me genera mucha incertidumbre porque no termino de ver la mejor salida. Pero, con todo, creo que es menester desafiar el principio ignaciano y hacer mudanza, aun siendo tiempos de perturbación.
Aprovecho para felicitarte por este blog. Es un placer seguirlo.
Salud
Juan
Gracias Antoni.
Intentaré estar en la presentación de tu libro (que tengo leído, y del que disfruté especialmente de su tercera parte).
Si no puedo ir podremos saludarnos en octubre, pues estoy apuntado al curso “Sociedad Red: Cambios sociales, organizaciones y ciudadanos”, en el que participas tú también.
Un saludo
Gracias Juan
Para mí también es una alegría leer tu blog.
Respecto a las dificultades que apuntas, yo también las veo.
Lo que pasa es que veo más dificultades si no se abordan ahora los problemas reales.
Respecto a S. Ignacio y su famosa “En tiempos de tribulación, no hacer mudanza”, la verdad es que prefiero las enseñanzas darwinianas de que no sobrevive el fuerte sino el que mejor se adapta al entorno.
Ya sabes, el Cambio (del entorno) exige adaptaciones. Y las adaptaciones suponen cambios.
El último comportamiento a imitar es el del avestruz.
Un saludo
Realmente me ha encantado ver escrito lo que, de una manera mucho más caótica ,hemos estado reflexionando mis colegas y yo, en este caso, sobre redes sociales conservacionistas, mundo en el que nos movemos desde hace ya mas de veinte años. Entonces, por edad, tal como apuntas, Mikel, somos hijos de la sociedad industrial, con valores muy fuertes de la preindustrial porque todos hemos conocido a nuetros abuelos en su entorno rural, incluso en algunos casoso a nuetros padres. El caso es que hemos fracasado en un primer intento de movilizar a la gente en torno a la Nueva Cultura del Agua, grupo al que pertenecemos a nivel nacional y que pretendemos activar desde Navarra para la zona del alto Ebro. Aplicamos métodología obsoleta: reuniones frecuentes, exigencia de trabajo militante a los que ya estamos saturados, ……Por ello hace unos meses nos decidimos a entrar en la era informática de lleno y concluimos que debíamos funcionar como algunas de las redes sociales lo estan haciendo. En este caso, conocíamosel éxito de funcinamiento de la Red ANdaluza del Agua y en esas estamos, despues de haber estado un atemporada como observadores de la Red Andaluza, haciendo nuestro blog y creando nuestra red con un yahoo-grup. De momento no tenemos resultados, pero en breve podremos hacer una valoración. Los problemas en relación con el agua están muy claros, incluso ha habido un resurgir de colectivos locales en torno a ellos pero la operatividad brilla por su ausencia. Seguiré leyendo tu blog para enriquecernos y te enviaré lo que de nuestra experiencia considere os puede servir. MUXU AUNDI BAT CAMINO
[...] acerca de Nafarroa Bai y su debate pendiente, (El Cambio es crear una nueva cultura política, Una organización para una nueva cultura política, Un pensamiento nuevo y Estrategia de comunic_acción ) . Me alegro mucho de que algunos de los [...]